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martes, 5 de febrero de 2013

Diferencia, pros y contras entre la bicicleta de triatlón y la de carretera


En triatlón hemos visto que las, aparentemente,  bicicletas para distancia corta y larga son diferentes, Guillermo Lladó nos explicara en esta entrada el motivo.

Esa diferencia es solo estética?. La respuesta es NO.  La diferencia estética puede ser muy importante a la hora de decidirnos hacia una u otra, pero hay otros factores más importantes que hay que tener en cuenta antes de decantarnos por una u otra.
 GeometríaEs la diferencia más importante que hay que tener en cuenta. Esta diferencia viene marcada por el ángulo del tubo del sillín. En la bicicleta de carretera ese ángulo oscila entre 72º y 74º y en la de triatlón es de 78º (ver foto inferior). Esto determina el posicionamiento de nuestro cuerpo encima del sillín y el tipo de fuerza/movimiento que hay que hacer para pedalear. En la de carretera ese ángulo, al ser más cerrado, nos coloca en una posición mas retrasada respecto al eje del pedalier, facilita un pedaleo mas “redondo” y condiciona la posición /situación del resto del cuerpo con el otro punto de apoyo que es el manillar. Es una posición en la que se prioriza que las manos estén directamente apoyadas en las palancas de freno/cambio (para acceder a esos movimientos lo mas rápidamente posibles, el tronco va más relajado y el apoyo en el sillín se realiza en una zona más retrasada (isquiones).
En la bicicleta de triatlón el ángulo más abierto. Nos posiciona directamente mas adelantados sobre el eje del pedalier. Esto facilita que la pelvis rote hacia delante y posicione el tronco y brazos más adelantados, directamente sobre los apoyabrazos de aerobar. Con esto conseguimos dos cosas: pedalear largas distancias en una posición más relajada de tronco superior, descansar los brazos después de la natación, y lo mas importante, nos permite concentrar nuestro esfuerzo en el tronco inferior. También, al pedalear más adelantado nos permite utilizar mas los cuádriceps y menos los isquiotibiales (que conservaremos más para correr después).
La posición más adelantada, junto con el apoyo en los aerobares, facilita una posición más aerodinámica en las bicicletas de larga distancia.
2º En generallas bicicletas de carretera (que son las que usaremos en triatlón de corta distancia) suelen ser más ligeras, más sensibles a las reacciones rápidas y cambios de ritmo, más propios de carreras ciclistas y triatlones de distancia corta. En las de bicicletas de larga distancia se busca más la aerodinámica y la rigidez que la ligereza. Luchamos en solitario contra el viento y se busca la posición más aerodinámica posible.
3º EstéticaEs cierto que , en general, las bicicletas de triatlón de larga distancia son estéticamente más bonitas y espectaculares, y eso motiva mucho -no hay que olvidarlo-, pero hay que ser realistas y tener en cuenta cual es el uso que se le va a dar a la bicicleta.
4º NormativaEn general, para los triatlones de distancia corta  (super sprintsprint y olímpico)las bicicletas que se usan son las tradicionales de carretera (opcional con un acople corto). Básicamente porque las de triatlón de larga distancia se suelen montar con aerobares integrados y palancas de cambio de marchas en el extremos del acople y eso está prohibido en distancias cortas.
Artículo facilitado por Guillermo Lladó, triatleta y director de Erclan Team/Argon18 España
¿Conoces a Guillermo Lladó?
Licenciado en periodismo y publicidad, Guillermo es actualmente director de Erclan Team/Argon18 España. Ha realizado a lo largo de su vida 25 pruebas de IM (entre ellas 3 IM Hawaii) y mas de 300 triatlones.

lunes, 4 de febrero de 2013

El triatlón: un acercamiento a sus orígenes y a los factores que determinan su rendimiento


1. Breve reseña histórica
    El Triatlón es una modalidad deportiva relativamente moderna en la que se combinan la natación, el ciclismo y la carrera. Podemos situar el origen de este deporte en Hawaii (EE.UU.), a finales de los años 70. Allí, dos capitanes de marines lanzaron un desafío: realizar, de forma consecutiva, las tres pruebas más duras de la isla de Hawai: la "Waikiki Rough Water Swim" (3,8 Km a nado), la "Around the Island Bike Race" (180 Km en bicicleta) y el "Honolulú Marathon" (42,195 Km de carrera a pie). Así es como en 1978 se celebraba el primer Ironman (Ballesteros,1987), y por lo tanto, la primera prueba reconocida de triatlón.
    Rápidamente el triatlón cruzó el océano y se extendió por Europa, organizándose las primeras competiciones en Alemania (Ehrler, 1994). En España, la primera prueba se celebró en la ciudad de Guadalajara, en 1984.
    1989 es un año clave en la evolución de este deporte. A nivel internacional se crea la I.T.U. (International Triathlon Union), que desde ese año rige el destino internacional del triatlón (Ehrler, 1994). En España tiene lugar la creación de la Comisión Nacional de Triatlón como resultado del acuerdo entre triatletas de las comunidades autónomas más representativas y la Federación Española de Pentatlón Moderno, que ofreció su cobertura legal a través del Consejo Superior de Deportes. En la actualidad, el organigrama deportivo del triatlón ha adquirido su mayoría de edad, consiguiendo la independencia de la Federación Española de Pentatlón Moderno.
    La popularidad creciente de esta especialidad se ha visto culminada en la Olimpiada de Sydney 2000, donde el triatlón ha sido por primera vez deporte olímpico.

2. Descripción general de la modalidad
    El triatlón es un deporte individual, combinado y de resistencia que consta de tres segmentos: natación, ciclismo y carrera a pié. El orden es el señalado y el cronómetro no se para durante las transiciones que componen el conjunto de la competición. El ganador es el deportista que menos tiempo invierte tras la suma de los tres segmentos.
    Las distancias que se recorren en cada segmento varían en función de la modalidad. 

Tabla 1. Distancias de cada segmento en las tres modalidades reconocidas por la ITU
    Existen otras modalidades, como la media distancia (2/80/20) (Chavaren y cols., 1996), el triatlón de invierno (donde el segmento de natación se sustituye por esquí de fondo) (Castellar,1999), etc., si bien estas tres son las más importantes.
    El hecho de que el cronómetro no se pare desde el comienzo del segmento de natación hasta el final de la prueba, hace que las transiciones (figuras 1 y 2) sean un elemento fundamental a tener en cuenta a la hora de planificar el entrenamiento. El primer segmento es la natación, que se realiza en aguas abiertas (playas, pantanos, etc.). Cuando la temperatura del agua está por debajo de los 16ºC, es obligatorio el uso de trajes de neopreno por cuestiones de seguridad. Cuando la temperatura supera los 22ºC no se permite el uso de estos trajes. 
    Una vez en los boxes, tras la prueba de natación, es obligatorio ponerse el casco antes de coger la bici. Dentro de los boxes no está permitido circular subido en la bici, por lo que hay que correr con ella de la mano (figura 2) hasta salir de la zona de transición (Quesada, 2000). En el tramo de ciclismo se impide que el deportista reciba cualquier tipo de ayuda externa, aspecto que obliga al participante a tener que solventar él mismo los problemas técnicos que pudiera tener durante la prueba. Hasta el mundial de 1995 estaba prohibido "ir a rueda" (drafting, figura 3), siendo este la primera competición oficial donde se permitió (Chavaren y cols., 1996). En aquellas competiciones en las que no se permite el dráfting, la distancia exigida entre competidores es de un mínimo de 10 metros.
    La carrera a pie es una prueba de fondo donde tampoco se permite ningún tipo de ayuda externa. Existen avituallamientos de agua y sólidos durante todo el itinerario de competición. Losboxes son lugares cerrados donde tienen lugar las transiciones, pudiendo existir una o dos áreas de transición (de natación a ciclismo y de ciclismo a carrera a pie).

3. Análisis de los factores de rendimiento
    "Solamente aquél que conozca los factores de rendimiento más importantes puede diseñar y llevar a cabo un entrenamiento de forma concreta y, por tanto, concentrarse en lo esencial" Wilfried Ehrler, Vicepresidente de la Unión Alemana de Triatlón (Ehrler, 1994). Los factores de rendimiento los podemos dividir en 7 categorías (Morante, 1995): 

Figura 4. Factores de rendimiento influyentes en cualquier modalidad deportiva
    De los factores de rendimiento expuestos en este esquema, en el presente trabajo nos centraremos exclusivamente en los ligados a la condición física, analizando también la influencia de algunas características físicas del sujeto.

3.1. Factores de Rendimiento respecto a la condición física
    En primer lugar, dadas las características de esta disciplina, la capacidad de rendimiento del atleta va a estar determinada por la capacidad aeróbica del organismo (Releer, 1994; Chavaren y cols., 1996). Esto quiere decir que el entrenamiento ha de procurar al deportista una gran capacidad aeróbica, promoviendo los cambios necesarios para permitir mantener una tasa metabólica aeróbica elevada durante el esfuerzo (Chavaren y cols., 1996).
    Partiendo de la base de que la resistencia aeróbica juega un papel fundamental, conviene conocer los factores que determinan esta capacidad: capacidad de suministro de oxígeno a la musculatura (FACTORES CENTRALES) y capacidad de utilización de dicho oxígeno por parte de los músculos implicados (FACTORES PERIFÉRICOS). A continuación resumiremos esquemáticamente el análisis que al respecto hacen Chavarren y cols. (1996): 

Figura 5. Esquema de los factores relacionados con la resistencia aeróbica
    De todos esos factores, se ha demostrado que con el entrenamiento se aumenta la densidad capilar del músculo (Brodal y cols., 1977), así como la actividad enzimática mitocondrial (Holloszy, 1975) y el gasto cardiaco (Saltin y Strange, 1992). O'Toole y cols. (1989a) hablan de aumentos del tamaño del ventrículo izquierdo (cavidad, grosor o ambos).
    En el triatlón hablaremos de distintos tipos de resistencia específica en función de la distancia recorrida en cada una de las modalidades (tabla 2): 

Tabla 2. Duración aproximada de la prueba y Resistencia específica (Harre, 1987) en cada una de las modalidades reconocidas por la ITU
    Gil Fraguas y cols. (2000) indican los factores decisivos para el rendimiento en las tres modalidades de triatlón (sprint, olímpico y largo), teniendo en cuenta que cada una conlleva un tipo distinto de resistencia específica.
    Los factores que determina este autor son los siguientes:
  • Elevación del VO2max.
  • Elevación del Umbral Anaeróbico.
  • Mejorar la tolerancia a la acidez ante valores medios de lactato.
  • Incrementar los depósitos de glucógeno muscular y hepático.
  • Mejora de la oxidación de las grasas.
  • Atención a la termorregulación y equilibrio acuático y electrolítico.
  • Aporte continuo de alimentos y líquidos.
  • Resistencia del tejido ligamentoso y tendinoso.
    En la misma línea, Releer (1994) divide los factores de rendimiento del triatlón (refiriéndose a la modalidad olímpica) en complejos (globales) y específicos (para cada sector en concreto). Así, según él, los factores de rendimiento globales para el triatlón serían:
  • Capacidad aeróbica.
  • Alta capacidad para el metabolismo de las grasas.
  • Fuerza resistencia para la musculatura de piernas y brazos.
  • Capacidad de aguante psíquico y constancia en el esfuerzo (capacidades volitivas).
    Si bien la resistencia aeróbica parece la capacidad más determinante, no podemos descuidar otras, que son también fundamentales para obtener un buen rendimiento en este deporte:
  • Fuerza resistencia: las modalidades que constituyen el triatlón, todas ellas cíclicas, no son sino una sucesión de cargas repetitivas a lo largo de un periodo de tiempo relativamente largo. Por lo tanto va a ser necesaria una resistencia específica para soportar esas acciones repetidas. Releer (1994) indica que esta cualidad está casi al mismo nivel de importancia que la resistencia aeróbica. Hay investigaciones que demuestran que un entrenamiento conjunto de esta capacidad con la resistencia aeróbica puede retrasar notablemente la aparición de la fatiga, compitiendo al 80% del VO2max (Hausswirth y cols., 1999).
  • Resistencia anaeróbica y Fuerza velocidad: importantes para soportar los demarrajes, cambios de ritmo y sprints largos que se pueden dar en cualquiera de las tres disciplinas (Ehrler, 1994)
  • Capacidad coordinativa: es fundamental, puesto que es necesario dominar las técnicas de tres disciplinas distintas, a fin de optimizar la economía del movimiento. (Sleivert y Rowlands, 1996)
  • Capacidad de adaptación y reorientación: dado que en este deporte se combinan tres disciplinas en un non-stop, es importante saber adaptarse y pasar de una disciplina a otra de la forma menos traumática posible (Hue y cols., 1996).

3.2. Factores de rendimiento respecto a las características antropométricas y constitutivas del sujeto
Características antropométricas
    Landers y cols. (2000) compararon a nivel morfológico y de rendimiento 71 triatletas absolutos y júnior, todos ellos participantes en los Campeonatos del Mundo de Triatlón de 1997. Se tomaron 28 medidas antropométricas, que se resumieron en 4 parámetros: robustez, adiposidad, longitud de los segmentos y masa ósea. Aplicando ecuaciones de regresión se comprobó que la escasez de adiposidad es la característica más relacionada con el éxito global en la prueba. La longitud de los segmentos también mostró importancia, principalmente en el segmento de natación. Como era de esperar, los triatletas de categoría absoluta fueron significativamente más rápidos que los júnior. Leake y Carter (1991), tras el estudio antropométrico de 16 chicas triatletas, concluyen que las medidas antropométricas no son un gran instrumento de predicción del rendimiento en triatlón. Al comparar los valores obtenidos con los correspondientes a corredoras y nadadoras, los autores indican que las triatletas se asemejan más al somatotipo de las segundas.
    En la misma línea, Sleivert y Rowlands (1996), indican que los triatletas se asemejan más en talla y peso a los ciclistas (menos altura y peso que los nadadores y más que los corredores). Estos autores también concluyen que un exceso de altura y peso suele ser perjudicial, sobretodo cuando el exceso de peso proviene de una alto porcentaje de tejido graso, a pesar del beneficio teórico que esto tiene en la flotabilidad.

Consumo máximo de oxígeno (VO2max)
    El VO2max es la cantidad máxima de oxígeno que se puede absorber en un minuto (Svenson, 1999). Según Cundiff (1993), el parámetro fundamental para rendir en el triatlón es el tiempo en que deportista es capaz de mantener un consumo de oxígeno cercano al máximo. Cuanto mayor sea este tiempo, mayores posibilidades tendrá el triatleta de triunfar. Sleivert y Rowlands(1996) indican que el VO2max es un predictor del rendimiento en triatletas de habilidades mixtas, debiendo guardar precaución al usarlo con grupos homogéneos de triatletas de alto nivel.
    Ballesteros (1987) indica que un triatleta con un consumo de oxígeno inferior a 50 ml/kg/min difícilmente podrá desenvolverse bien en este deporte. Según este autor, los triatletas de nivel internacional poseen consumos de oxígeno que rondan los 75 - 80 ml/kg/min. Como muestra de la importancia de este factor basta con echar un vistazo a los datos publicados por Laurenson y cols. (1993), que compararon el VO2max de triatletas de élite con el de triatletas amateurs, siendo significativamente mayor (p<0,05) el de los primeros.
    Son varios los estudios que analizan el VO2max de cada segmento por separado, utilizando test específicos; al comparar estos valores con los de nadadores, ciclistas y corredores se observa que no existen grandes diferencias, a pesar del menor volumen de entrenamiento que los triatletas aplican a cada modalidad (Chavarren y cols., 1996). Cuando se trata de correlacionar dichos valores de VO2max con el tiempo empleado en una competición (ya sea considerando cada segmento por aislado o el tiempo global de la prueba) parece no haber total unanimidad entre los autores. Así, son pocos los estudios que encuentran correlación entre el VO2max específico del nado y tiempo invertido en dicho segmento: Butts y cols. (1991) hallaron una correlación entre ambas variables de r = -0,49 (triatlón sprint); Sleivert y Wenger (1993) encontraron correlaciones aceptables entre el tiempo empleado en el segmento de nado (1Km) y el VO2max relativo a dicha especialidad (r = -0,48 en hombres y r = -0,93 en mujeres); en este mismo estudio se constata también una buena correlación (r = -0,98), sólo en mujeres, entre el VO2max relativo a la natación y el tiempo total empleado en la prueba (1Km de nado, 30 Km de pedaleo y 9 Km de carrera). Dengel y cols. (1989), por su parte, no encontraron correlación entre el VO2max específico del nado y el tiempo en el primer segmento de un triatlón de larga distancia.
    Respecto al VO2max específico del pedaleo, Schabort y cols. (2000) y Bentley y cols. (1998b) encontraron una buena correlación entre este parámetro (calculado mediante un test progresivo máximo en cicloergómetro) y el tiempo invertido en el parcial de ciclismo durante un triatlón de distancia olímpica; en el primer estudio, además, se encontró una buena correlación (r =- 0,82) entre dicho valor de consumo y el tiempo global de la prueba. Zhou y cols. (1997) encontraron correlaciones aceptables entre VO2max y VO2 relativo al umbral ventilatorio, ambos obtenidos mediante un test progresivo máximo en cicloergómetro, y el tiempo parcial del segundo segmento (r = -0,77) y total (r = -0,64) de un triatlón de distancia corta (1-30-8).
    Respecto al VO2max específico de la carrera, Schabort y cols. (2000) encontraron que el porcentaje del VO2max sostenido a una velocidad de 15 Km/h correlacionaba significativamente con el tiempo en los 10 Km de carrera (r = -0,83) y con el tiempo total de la prueba (r = -0,81). Zhou y cols. (1997) hallaron una buena correlación (r = -0,73) entre el VO2max hallado en tapiz y el tiempo invertido en el tercer segmento de un triatlón de distancia ligeramente inferior a la olímpica (1/30/8).
    A la vista de los resultados, Chavarren y cols. (1996) indican que la correlación entre el VO2max y el rendimiento en triatlón parece depender de la distancia de la prueba, siendo mayor en pruebas cortas.
    Relacionado con el VO2max, es necesario comentar la importancia de la "economía del movimiento", que muchos autores marcan como un factor determinante del rendimiento en triatlón. Sleivert y Rowlands (1996) definen este parámetro como "coste en oxígeno de un ejercicio realizado a una velocidad estándar y predeterminada". Una buena "economía de movimiento" en natación, ciclismo y carrera permite al triatleta reservar energía para posibles cambios de ritmo, ya sean al final o durante la prueba. Éste parece un área susceptible de grandes mejoras en los triatletas (Sleivert y Rowlands, 1996).

Umbral Anaeróbico (UA)
    Svenson (1999) define este parámetro como el nivel de intensidad del ejercicio más allá del cual, cualquier incremento en la misma producirá un incremento lineal en la concentración de ácido láctico. Es fundamental, por tanto, conocer dicho umbral, pues nos marcará la intensidad de esfuerzo que puede ser mantenida sin que aparezca una progresiva acumulación de ácido láctico (Chavarren y cols., 1996). El UA es un factor mejorable con el entrenamiento específico del triatlón y, si se cuantifica de manera adecuada, puede relacionarse con el rendimiento (Sleivert y Rowlands, 1996)
    El UA varía en las tres disciplinas, situándose, en los triatletas de élite, entre el 72-76% del VO2max en natación, entre el 61-81% del VO2max en ciclismo y entre el 70-72% del VO2max en carrera (Otoole y cols., 1989a; Sleivert y Wenger, 1993; Schneider y cols., 1990).
    O'Toole y Douglas (1995) indican que los triatletas muestran el UA a en porcentajes del VO2max similares a los especialistas en cada una de las disciplinas.

Concentración de lactato
    Bluche y cols. (1990) tomaron muestras de sangre a 17 triatletas masculinos a la llegada de un triatlón de distancia olímpica, obteniendo una concentración media de lactato de 7,2 mM/l. Como es lógico, los valores más altos de lactato se dan en los minutos siguientes a la llegada a meta.
    Ehrler (1994) indica que para el triatleta es importante mantener un nivel de lactato bajo, por lo menos en las primeras fases de la competición, puesto que la duración de la prueba es larga y debe ahorrar el máximo de energía posible. Una buena tolerancia al ácido láctico es interesante en previsión de un posible sprint final que decida la competición.
    Un concepto que está tomando fuerza en los últimos años es el de "máximo lactato sostenido" (MLS), que representa la intensidad más alta que puede ser mantenida sin un incremento progresivo en la concentración de ácido láctico (concepto similar al de Umbral de lactato). No obstante, tal y como han demostrado Van Schuylenbergh y cols. (2003), los valores de concentración de lactato correspondientes al MLS excedían los 4mMol/l en que tradicionalmente se ha situado el UA, lo que indica que este valor teórico es irrelevante para estimar el MLS de forma individual. Según Beneke y cols. (2000), este MLS depende del tipo de ejercicio.
    Kohrt y cols. (1989) realizaron varios test a lo largo de la temporada de 14 triatletas (de Febrero a Octubre), comprobando como el umbral de lactato se incrementaba un 6% en ciclismo y un 10% en carrera, sin incrementos paralelos en el VO2max.

Frecuencia cardiaca (FC)
    Según Millet y cols. (2002), la FC relativa al VO2max es un buen indicador de la carga de entrenamiento cuando se utilizan grandes masas musculares, como es el ciclismo y la carrera; sin embargo, la relación existente entre estos dos parámetros puede variar bajo determinadas situaciones (hidratación, altitud, temperatura...), factores que hay que tener en cuenta en la planificación del entrenamiento. Laurenson y cols. (1993) encontraron frecuencias cardiacas significativamente menores en triatletas de élite al comparar con triatletas amateurs (distancia olímpica).
    De los tres sectores, la natación es el que supone una FC media menor, debido a una menor masa muscular implicada, a la posición horizontal y al menor efecto de la gravedad (Millet y cols., 2002); después estaría el ciclismo (debido a que el peso del cuerpo descansa sobre la bicicleta), alcanzándose la máxima frecuencia cardiaca durante la carrera.
    Berbalk y cols. (1997), del Instituto de Ciencias Aplicadas al Entrenamiento, en Leipzig, diseñaron un test de laboratorio que simulaba las condiciones de una prueba de triatlón. Para ello utilizaba una piscina y un tapiz rodante ancho y largo (para que el triatleta pudiese utilizar su propia bicicleta sobre él). En la figura 6 se observan los resultados obtenidos en la frecuencia cardiaca y concentración de lactato después de pasar el test a una serie de triatletas: 

Figura 6. Frecuencia cardiaca y concentración sérica de lactato en un test que simula un triatlón
de distancia sprint (Berbalk y cols., 1997)


4. Análisis individual de cada segmento
    Un análisis individualizado de cada segmento puede ofrecer un mayor acercamiento a los factores que influyen en cada uno de los parciales, así como una orientación de cara al entrenamiento

Natación
    En relación al medio se debe tener en cuenta (Gil Fraguas y cols., 2000):
  • La temperatura del agua: en algunos casos obliga a utilizar traje de neopreno, lo cual aumenta la flotabilidad (Bentley y cols., 2002) y disminuye la resistencia del agua, en detrimento de la técnica (el traje no deja de ser un estorbo). Cordain y Kopriva (1991) y Parsons y Day (1986) hablan de mejoras de entorno al 7% en el rendimiento, con el uso de neopreno.Chatard y cols. (1995) encontraron disminuciones en la acumulación de lactato y aumentos en la longitud de brazada. Aun así, estos autores comentan que las mejoras son más acusadas cuando la técnica de nado no es muy depurada.
  • Las corrientes: pueden arrastrar y desviar de la trayectoria a los triatletas.
  • Las olas: si son moderadas lo más que pueden hacer es modificar la técnica y molestar en el momento de la respiración. Si son más fuertes pueden causar mayores problemas, sobre todo en la fase de propulsión.
  • Las turbulencias: impiden propulsarnos de manera eficaz, haciendo que se desplace más despacio. También modifican la posición corporal, incidiendo sobre la resistencia de avance.
    En el segmento de nado siempre ha estado permitido el drafting, lo cual debe ser muy tenido en cuenta tanto en el entrenamiento como en la competición, puesto que nadar detrás de otro competidor reduce notablemente la resistencia frontal, con el ahorro de energía que ello conlleva (Bentley y cols., 2002)
    Ehrler (1994) indica como factores de rendimiento específicos de este tramo de natación:
  • Habilidades en la técnica de natación perfeccionadas y estables durante la competición (especialmente en crol).
  • Habilidades en la técnica natatoria que puedan emplearse de forma variable de acuerdo con la situación táctica del momento.
  • Resistencia específica para la competición en el campo de la resistencia aeróbica.
  • Fuerza resistencia bien desarrollada en la región de la cintura escapular y los brazos.
    Las exigencias técnicas en este tramo van a ser altas, puesto que una buena técnica de nado favorecerá el avance y el ahorro de energía, fundamental para los segmentos siguientes. De ahí que una buena eficiencia energética (relación entre energía gastada y trabajo realizado) sea de vital importancia en este tramo. En este sentido, resulta interesante el trabajo de Toussaint(1990), que compara la eficiencia de propulsión entre triatletas y nadadores, siendo mayor la de estos últimos, debido fundamentalmente a una mayor amplitud de brazada y velocidad de nado. Según el autor, parece que los nadadores gastan menos energía en mover el agua hacia atrás. Millet y cols. (2002), en un estudio similar, encuentran que el coste energético que le supone a un triatleta el tramo de nado es un 21-29% mayor que el correspondiente a un nadador. Por lo tanto los triatletas deberían centrar su atención en mejorar la técnica de nado antes de centrarse en hacer volúmenes elevados. Millet y cols. (2002) indican que las mejoras del rendimiento en los segmentos de ciclismo y carrera se deben fundamentalmente a mejoras en la condición física, mientras que las mejoras en natación se deben fundamentalmente al perfeccionamiento técnico.
    El esfuerzo en este tramo recae fundamentalmente sobre los depósitos de glucógeno de la musculatura de los brazos, lo que hace que este segmento no tenga excesiva repercusión sobre los dos siguientes, donde los brazos no van a jugar un papel crucial.
    En resumen, el tramo de natación se caracteriza por (Ehrler, 1994):
  • Altas exigencias técnicas, por lo que el entrenamiento debe ser muy específico (Millet y cols., 2002).
  • Consumo energético relativamente bajo; de ahí que el entrenamiento de natación no produzca beneficios notables en las otras dos disciplinas (Millet y cols., 2002).
  • Esfuerzo realizado principalmente por los brazos; se suele utilizar una cadencia de batido de piernas b2 (2 patadas por cada ciclo de brazos).

Ciclismo
    Factores externos que hay que tener en cuenta (Gil Fraguas y cols., 2000):
  • Orografía o perfil del segmento.
  • Drafting permitido / prohibido: el hecho de que se permita aprovechar la estela de otro triatleta modifica en gran medida la prueba, puesto que se reduce la resistencia frontal y por tanto el coste energético, lo cual permite afrontar el segmento de carrera en mejores condiciones (Bentley y cols. 2002). Hausswirth y cols. (1999) demostraron que con el drafting disminuye el VO2, la FC y la concentración de lactato en sangre durante el segundo segmento.
  • Climatología: el viento, la lluvia, la temperatura... es algo que hay que tener en cuenta.
    Según Ehrler (1994), los factores de rendimiento específicos para este segmento serían:
  • Resistencia específica para la prueba en resistencia aeróbica de larga duración II (según la clasificación de Harre, 1987).
  • Dominio total de las técnicas del ciclismo.
  • Capacidad para utilizar de forma variable las técnicas de ciclismo de acuerdo con la situación táctica del campeonato.
  • Desarrollo de la fuerza resistencia, especialmente de la musculatura de la región de las piernas y los glúteos.
  • Dominio de la mecánica de la bicicleta.
    En este tramo se emplea fundamentalmente la musculatura de las piernas, especialmente los cuadriceps. Además, es cuando más entra en juego el metabolismo de las grasas. Se ha demostrado que los ajustes fisiológicos que conlleva el segmento de natación influyen en cierto modo en la capacidad de rendimiento durante el segmento de ciclismo (Kreider y cols., 1988).
    El esfuerzo durante este segmento es un esfuerzo medio; el cambio natación-ciclismo no es demasiado traumático. De hecho, muchos triatletas finalizan el recorrido en bicicleta en los mismos tiempos que en un campeonato específicamente de ciclismo. Esta es la razón por la que el entrenamiento para el segmento de ciclismo debe estar basado en esfuerzos de larga duración a intensidad media.
    Gil Fraguas y cols. (2000), indican que la cualidad más determinante para este tramo es la resistencia general (implica más de 1/6 de la musculatura), dinámica y aeróbica. Según este autor, la fuerza-resistencia sería la siguiente cualidad en cuanto a importancia para el rendimiento en el sector de ciclismo. Velocidad de ejecución (para alcanzar niveles óptimos de frecuencia de pedaleo), coordinación intermuscular y equilibrio serían otras cualidades reseñables.
    Pese a que parece claro que la fuerza resistencia juega un papel fundamental en este tramo, hay investigaciones que contradicen esta afirmación. Bentley y cols. (1998a) realizaron, a un conjunto de triatletas de alto nivel, unos test de fuerza isoinercial e isocinética de los miembros inferiores, con el propósito de encontrar una correlación entre los valores obtenidos en dichos test y los tiempos en el tramo de ciclismo de un triatlón olímpico. No se encontró dicha correlación, si bien los propios autores reconocen que esta falta de relación puede ser debida a que los tests quizás no eran los más adecuados.
    Ehrler (1994), resume el tramo de ciclismo en tres puntos fundamentales:
  • Alternancia de la exigencia de resistencia y de fuerza.
  • Habilidad táctica.
  • Esfuerzo de las piernas; de ahí que el ciclismo sea un entrenamiento excelente para complementar el trabajo de carrera a pie (Millet y cols., 2002)

Carrera a pie
    Factores externos que hay que tener en cuenta (Gil Fraguas y cols., 2000):
  • Orografía: al igual que en el tramo de ciclismo, no es lo mismo un tramo llano que un tramo con numerosas pendientes. En este caso, el propio reglamento indica que se evitarán los ascensos y descensos pronunciados a la hora de diseñar los recorridos.
  • Factores ambientales: el calor, el viento... pueden influir de forma notable en este segmento.
    Tras el esfuerzo realizado en los dos tramos anteriores y, dadas las características específicas de la carrera, el segmento final es el que exige una mayor capacidad de sufrimiento. De hecho, todos los triatletas coinciden en que durante las primeras zancadas se experimenta una cierta torpeza, que según O'Toole y Douglas (1995) no desaparece del todo. Una mayor inclinación del tronco hacia delante parece la principal secuela, en cuanto a biomecánica de la carrera se refiere, que deja el esfuerzo del pedaleo (Millet y Vleck, 2000). También se experimenta hiperventilación e incremento de la frecuencia cardiaca, lo cual puede ser debido a la intensidad, fatiga de los músculos ventilatorios, deshidratación, etc. (Millet y Vleck, 2000).Kreider y cols. (1988) compararon la economía de carrera en reposo con la obtenida tras nadar y pedalear las distancias correspondientes a un triatlón olímpico, encontrando que, a la misma velocidad, el VO2 aumentó un 13% en el segundo caso.
    Hay autores muy interesados en probar fórmulas que hagan menos traumática la transición ciclismo-carrera. Así, Garside y Doran (2000) encontraron mejoras en el rendimiento durante los primeros kilómetros de carrera modificando el ángulo del sillín de la bici, además de una mayor comodidad en la transición, según manifestaron los deportistas participantes.
    Son varios los autores que consideran este segmento como el más importante, dada la mayor variabilidad que presenta el tiempo de este tramo con respecto a los otros dos (Landers y cols. 2000; Van Schuylenbergh y cols., 2003). De hecho, son varios los estudios que indican que el mejor predictor del rendimiento en un triatlón es la velocidad de carrera al MLS (máximo lactato sostenido), mejor que cualquier VO2 relativo (Van Schuylenbergh y cols., 2003).
    Según Ehrler (1994), en este tramo la frecuencia cardiaca se mantiene por encima de las 170 pulsaciones. Este autor indica que los factores de rendimiento específicos para este tramo de carrera a pie son:
  • Resistencia específica para la competición en la resistencia aeróbica de larga duración II.
  • Aplicación variable de las tácticas de competición.
    Según Ehrler (1994), la obtención de la energía durante la carrera se basa fundamentalmente en el metabolismo de las grasas, que ya entró en funcionamiento en la disciplina anterior; de todas formas, las reservas de hidratos de carbono van a jugar un papel fundamental, a la hora de coger el ritmo de carrera y en demarrajes y posibles sprints. El glucógeno muscular de los grupos directamente implicados en la carrera, va a ser la primera fuente de energía utilizada. Está demostrado que los ajustes fisiológicos que se producen en los segmentos de nado y ciclismo tienen influencia en el rendimiento durante el segmento de carrera (Kreider y cols., 1988).
    En esta disciplina la musculatura implicada es muy amplia. Centrándonos en la musculatura del tren inferior, los grupos fundamentales son el tríceps sural (gemelos y sóleo), que frena el apoyo del pie y actúa de forma determinante en el último momento de la impulsión del mismo, y los isquiotibiales. Cuadriceps, psoas y glúteos son también imprescindibles (Gil Fraguas y cols., 2000).
    La técnica, si bien no parece tan fundamental como en el segmento de natación, juega un importante papel desde el punto de vista del ahorro energético. Tener una buena técnica de carrera, estabilizada y automatizada, es fundamental, puesto que el cansancio en este último sector va a suponer una importante interferencia. Ehrler (1994) identifica el segmento de carrera con la última parte de una maratón (el deportista puede llevar fácilmente unos 90 minutos compitiendo). Por esta razón, el ideal técnico se acerca al corredor de fondo en atletismo (Gil Fraguas y cols., 1994).
    Lo ideal es utilizar los primeros minutos para coger el ritmo de carrera, empezando de forma suave para soltar las piernas y habituarlas al nuevo ejercicio (vienen de pedalear sobre la bici). Kreider (1991) estudió las respuestas fisiológicas a dos estrategias de carrera: llevar un ritmo constante desde el principio o llevar un ritmo progresivo durante los primeros 10 minutos. Comprobaron que la táctica más eficaz es el ritmo creciente, puesto que ayuda a minimizar los efectos negativos causados por el sector de ciclismo.
    Ehrler (1994), resume el tramo de carrera en dos puntos fundamentales:
  • Consumo de las reservas de energía.
  • Esfuerzo realizado por las piernas.

5. Conclusiones
    El buen triatleta debe tener unos sistemas de transporte y utilización del oxígeno altamente desarrollados, así como la habilidad de producir eficientemente una alta cantidad de energía durante largos periodos de tiempo sin acumular ácidos metabólicos (O'Toole y cols., 1989a). Aun así, como se ha visto, esta no es la única característica que va a determinar el éxito en este deporte. Son muchos los factores que hay que controlar, a la hora de planificar el entrenamiento, para mejorar el rendimiento.
    Las antiguas discusiones sobre qué segmento es el más importante, o si el drafting debe permitirse, han quedado obsoletas. Los estudios más recientes trabajan con test de laboratorio para dilucidar qué características fisiológicas y biomecánicas asegurarán un buen rendimiento, y para comprobar el daño y las alteraciones que a nivel molecular provoca un esfuerzo que combina tres mecánicas distintas en dos horas.

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Como se fabrica un cuadro de carbono?

La respuesta a esta pregunta esta en el video de Discovery.....

Ahora entiendo el costo!!!!!

viernes, 18 de enero de 2013

The Differences Between 650 and 700 Bike Rims


The Differences Between 650 and 700 Bike Rims
Photo Credit Jupiterimages/Photos.com/Getty Images

Deciding on a wheel size shouldn’t be confusing. Most road bikes have 700c wheels, while the smaller 650c wheels are more common on mountain bikes. Smaller-frame road bikes are often equipped with 650c wheels, but some manufacturers sell small-framed bikes with the larger wheels. And there may be some circumstances when you might want to put the 650c wheels on a larger-framed road bike. It’s easy to cut through the confusion when you understand the differences between 650c and 700c bike rims. While for many, the differences may not be critical, there are notable differences between the functionality and performance of 650c and 700c rims in certain circumstances.

Weight and Rotational Speed

An obvious difference between 650c and 700c tires is that the 650c tires are smaller in diameter and lighter by about 200 g. The importance of this 200 g difference is magnified by the fact that the diameter of the wheel creates a greater rotational mass. In other words, it takes more force to get the wheels moving when you have more mass on a larger-diameter wheel. Because of this, the smaller wheels have better acceleration capabilities and they climb hills better. Once you are at cruising speed, though, the greater momentum of the spinning, larger wheels render mass differences negligible to the rider. Accelerating quickly may make a difference in road races or in hilly terrain, but it should not matter much to casual riders or to those who participate in long-distance events where you maintain a constant speed.

Speed and Gearing

The supposition that bigger wheels are faster is not true. Several record-setting bikes have had small wheels, notes R&E Cycles. The wheel size does not affect speed. One revolution of the crank does result in less forward motion with small wheels, but your crank speed and cadence are determined by your gearing. With multispeed cassettes, you can easily adjust the gears to establish the cadence and crank speed.

Safety, Comfort and Stability

The larger wheels, with their wider radius and gentler curve, stabilizes and smooths out the ride, especially on rough pavement. However, larger wheels, especially when they are used on smaller frames, create more toe overlap. If your toe hits your front wheel when you turn, you have toe overlap. Toe overlaps greater than 1 cm create the need to stop pedaling when you turn. You lose speed and stability, and if you pedal, you are at risk for an accident. Also, for commuters or others who want to use fenders, you often don’t have the toe clearance to do it with the 700c tires.

Fit

For most riders, the performance differences between the two wheel sizes probably even out. However, whether you are a casual rider or a road warrior, the rim size can affect the fit of the bike and the comfort of the ride, especially if you are tall or short. Riders less than 5 feet 7 inches generally find a better fit on a bike with a smaller frame, according to Ultra Cycling. A too large of frame and wheel can reduce your standover clearance. It can force you to reach for your handlebars and compromise your riding position, reducing power and causing discomfort. If you are taller than 6 feet, you may find that the smaller wheels cramp your riding position, so your knees bend too much and you have to bend too much at the waist to assume a horizontal racing position. Whether your focus is on leisure and comfort or speed and performance, your fit and positioning on the bike should be among the most important factors that determine what size wheel makes the most sense for you.


Read more: http://www.livestrong.com/article/391030-differences-between-650-700-bike-rims/#ixzz2ILzsmZkl

Wheels 650 or 700?


Q: “What is the difference between 650 and 700 wheels besides size? Does one have an advantage over the other?”
A:Great question.
They each have advantages and disadvantages depending on rider size, bike frame size, and what a particular course is like. So the answer is both yes and no.
The most common wheel is the 700. They have a larger circumference and less rolling resistance. This means they will decelerate slower than a smaller wheel would, which is beneficial in races like triathlons where you mostly maintain a constant speed. If you were to stop pedaling, a larger wheel would roll faster and longer than a smaller wheel, which translates into saved energy when you are trying to maintain a high speed.
The smaller 650 wheels accelerate and climb better due to their lower mass and size, but have a harder time maintaining high speeds. You basically have to work harder to hold a certain speed with 650’s than you do with 700’s.
You will find 650’s mostly on smaller framed bikes. One of the reasons for this is to eliminate toe overlap with the wheels. When frames get smaller, your toes get closer to the wheel. If you have a small bike frame with large wheels, there is a chance the front wheel could hit your toes while turning, especially if you have large feet.
Up until recently, it was more difficult to find replacement parts for the 650’s. The age of the Internet has changed this and you can pretty much any part you need for any size wheel.
So it really comes down to what fits your body and your bike. If you are less than five feet tall, you might want to think about getting some 650’s. If you are a taller rider, you should probably stick with the 700’s. If you are somewhere in the middle, the best thing to do would be to go into your local bike shop see what they think based on the size and shape of your body and your bike. There is really no be all, end all answer. In the end, it comes down to your preference and feel.

The Character Assassination of 650c…

Emma Snowsill ’08 Olympic Gold Medalist in triathlon
Emma Pooley ’10 UCI World Champion Women’s TT
Mirinda Carfrae ’10 Ironman World Champion

What do these riders have in common?
They all won riding major events riding 650c wheels.

“after riding 650's in Kona this year I wouldn't go back to 700c”  - Mirinda Carfrae

     Bikes equiped with 650c wheels are tougher to sell than they should be...Why?  More often than not, it's due to bad advice & blantant ignorance.
    It drives me nuts when I hear constant misinformation regarding this much maligned wheel size.  Unfortunately many times the source of this misinformation originates from retailers…along with (I’m sure…best intentioned) friends & colleagues.

    650c wheels started to appear on the scene back in the late 80’s.  Much, if not all, the credit would belong to Dan Empfield (Founder of Quintana Roo).  He identified a need to proportion the wheel size to the frame size in smaller bikes.   700c wheels which are the industry standard for road bikes did not meet that bill when it came to small frames… Thus his adoption of 650c for smaller bikes.   This development came about during the same timeframe that aerobars appeared on the scene,  Emphfield also used the 650c wheels as the platform for his new frame design, The first aerobar specific design (the QR Superform) ... A new market segment was born.

     As typical, when it comes to equipment in triathlon… a lot of breath has been expended debating the pro’s vs con’s (performance wise) between the 2 wheel sizes… None of which is very important when it comes down to the basic fact: If your bike fits & is proportioned optimally, you will perform better.

     .
     Some of the stigma 650c bears emanated from the early tri bike designs of the 90’s,  when nearly every tri bike in the industry was built on 650c wheels… regardless of size.
A 6’3” rider’s perspective & opinion of 650c has little relationship to a rider who is 5’3”, since 650c would not be the optimal wheel size for that 6'3" rider
(albeit, this was not always the mindset)
In retrospect didn’t make sense to have a 60cm frame with 650c wheels…but it happened.
(then again... So did Acid Wash demin, and rainbow suspenders...live and learn.)

Reams of data were generated dictating the potential benefits of the smaller wheels,  but those benefits in many (if not most) cases were negated on bigger bikes… Thus the circle of misinformation and blanket opinions were born, and are still in effect today.

In fact if you are not particularly vertically challenged, 700c is probably the better choice (if not your only choice).  But, for those who are south of 5’5”, 650c should be at least a serious consideration when it comes to a triathlon bike.

To dispel a few points of misinformation which are tossed about as gospel amongst detractors of the smaller wheels.

Fact or Myth?...
-          You don’t want to be the odd person out (riding 650c) in a group
-          The 650c rider will be walking if they flat & don’t have a spare tube…
Myth:
As a long time 650c rider I can attest that a 700c tube will work in a 650c tire (just exercise care when putting on the tire).  I have in past lent out a 650c tube to a person riding 700c…(it also works…Tubes are very accommodating).
Shall I also mention the obvious option of patching a tube if need be.
This is about as weak an argument as they come, and only highlight the lack of experience and knowledge of the person doling out the argument.

-          650c robs you of your high end gearing.
Myth:
Firstly, rarely does anyone come in claiming that they don’t have enough top end gearing (it's usually it’s the opposite...need more low end).
650c has the residual benefit of adding a little extra low end compared to an equivalent 700c drivetrain setup.  Also, regardless, cassettes and chainring combinations can be changed to tailor any setup required.  Again, this is a complete non issue.
-          650c Wheels are slower:
Myth:
Once again reams of data have been generated on the topic…I won’t bore you with the details but the end result seems to be a non issue.  The results seem to speak for themselves…Jurgen Zack (uber biker of the ‘90s) consistently set bike course records on 650c, Natasha Badmann has won all 6 of her IM Hawaii titles on 650c, Vertically Challenged IM Champ (’94) Greg Welch also won on 650c.  And as noted, the 2010 World Timetrial Champion, Emma Pooley,  obviously had no problem with them…
The list of 650c riders is extensive… So I won't bother listing them all.
      -    Tires and Tubes are hard to get. No selection of tires
Myth & Fact
Not all shops will stock 650c tubes and tires.  But any good shop will stock both.    Unfortunately the industry has not fully supported 650c with extensive selection (citing supply & demand),  but a rider using 650c still has high end racing tires($$$), mid level training/racing tires($$) , and low end training tires($) available.  In nearly 15 years of owning & riding 650c, Tire selection and availability has never  been an issue…only a concept.
My best advice (which goes for anyone) is have some spare tubes at home, plus a patch kit, and a spare tire or two.
This is always a good idea, regardless of your wheel size.
-           I can’t get all the cool (carbon) race wheels.      
Fact (Partially)
Again, a supply and demand issue.  (but…) There are still good 650c race wheel options but the selection certainly pales in comparision to 700c.    And I’m sorry to report that won’t change anytime soon, but there are choices in all the key types of race wheels.
      -          Composite Spoke: [Corima 4 spoke, Hed H3]
-          Disc: [Zipp, Corima, FFWD]
-          Deep Rim options [Zipp404, Oval Concepts 765 & 745, CorimaAero, HED Jet]
      to name some.
 This is frustrating for some riders, and wasn’t always the case.   But in many ways the situation has become a self fulfilling prophecy … If shops won’t support 650c bikes, companies won’t offer them,  the wheel companies won’t build the race category wheels (or even worse stop building them)…hell, the tire companies won’t offer the cool colors in 650c…so it can be a vicious circle.
-      A 650c wheeled bike will be hard to sell down the road.
Myth (With a pinch of Fact):
Yeah, if you have a 1994 era 58cm 650c bike, good luck.   This would also reflect a bike that is well past it's prime to begin with, and would have negligible resale value.    Since nearly all 650c bikes of recent vintage have been smaller than 52cm, we’ve seen no recent issues in resale.   Remember the fastest growing segment of the triathlon market is women.  Small bikes are king in the used bike market at the moment, regardless of wheel size.
So again the argument has been trumped up beyond credibility.

I hope this helps to dispel some of the myths out there.   So if you are a shorter rider, don’t let misinformation dictate your decision on a new bike.   If the bike fits correctly and serves your purpose, wheel size shouldn’t be an issue… No matter what your 6’3” friend thinks ;)